La verosimilitud es clave para la credibilidad en la narrativa, permitiendo que historias ficticias se sientan posibles en su propio universo. Se distingue entre verosimilitud externa, que conecta con la realidad, y verosimilitud interna, que sigue las reglas del mundo creado. Un manejo efectivo de ambos tipos es esencial para mantener la atención del lector.
